|
En mi adolescencia,
contaba ya con 50 habitaciones adicionales y una serie de servicios
gastronómicos y comodidades que me hacían coqueto y atractivo.
Llegué a mi temprana
juventud, con 96 habitaciones, 4 cabañas y 7 salones de eventos. Mis
ejecutivos se pusieron en campaña para ofrecer a mis visitantes la
mayor calidad en el servicio hotelero. Don Martín y su familia
formaron un equipo de trabajo que, con la misma mística de mis
primeros años, sigue llevando adelante mi alentador destino.
Hoy, con 37 años, me
he graduado con honores. Soy el primer y único hotel de Bolivia con
Certificado Internacional de Calidad ISO 9001:2000. Estoy con capacidad
de cumplir las necesidades y expectativas de todos mis clientes;
brindando calidez, amabilidad, pero conservando siempre el trato y
ambiente familiar de mis inicios.
Siento nostalgia por
mi creador, el "lorito" Cortez. Extraño sus célebres frases que le
gustaba repetir sin descanso: "amor al trabajo y respeto al
trabajador", "valeroso", "k'aunudo", ¡qué tiempos aquellos!... Sin
embargo, veo con beneplácito que sus hijos han recibido sus
bendiciones y han podido contagiarse de ese impulso pionero.
Gracias por compartir
conmigo mi cumpleaños número 37. Me siento bendecido y fortalecido
al saberme uno de los grandes hoteles del país.
Como decía mi
fundador: "un saludo, ¡valerosos!".
|